La Cartuja Real alcanzó la cima de la fama debido a dos notables y controvertidos huéspedes que alojó en el invierno de 1838: el pianista y compositor polaco Federico Chopin y la novelista romántica francesa conocida con el seudónimo masculino de George Sand. La celda donde residió la pareja aún alberga un viejo piano y algunas reliquias informativas que los turistas pueden apreciar.
La cartuja posee extraordinarios jardines y caminos entoldados. Dentro del edificio se encuentra una vieja botica o farmacia donde se comercializaban hierbas, medicinas y pócimas. Los viejos recipientes con hierbas y brebajes aún conservan el aspecto que tenían un siglo atrás. Éste es, en verdad, un fascinante lugar que no puede dejar de visitar.